La criatura del rio

La criatura del rio

Cuando era todo un adolescente teniendo yo unos 12 años vivíamos en un típico pueblo cerca de la frontera con Estados Unidos y dado el tema de la migración muchas de las casas del pueblo estaban abandonadas ya que esas familias se iban en busca del sueño americano.

Mis amigos y yo solíamos ir a jugar a las casas abandonadas, recuerdo que jugábamos al juego de los policías y ladrones.

Mi padre salía a trabajar en cuanto amanecía y una de sus reglas era que por ningún motivo fuéramos a jugar en la casa que estaba junto al río y su argumento era que podíamos resbalarnos y ahogarnos en el río.

Pero como muchos de nosotros nos gustaba el peligro un día decidimos desafiar las órdenes de nuestro padre y nos fuimos a jugar a esa casa. Al llegar todos teníamos la adrenalina por las nubes y entramos dentro de la casa la cual estaba muy sucia y llena de lodo, nadie se explicaba cómo podría estar así si no había llovido en meses. Seguimos caminando por las habitaciones hasta llegar al baño, el cual tenía un agujero muy grande y se miraba que estaba profundo, de repente escuchamos un maullido, como el de un lobo, y del agujero salió una criatura que medía alrededor de los dos metros, tenía la cara de lobo pero con cuerpo de humano cubierta de pelo. Esa criatura logro atrapar a uno de mis amigos y lo metió en el agujero, todos los demás corrimos tan rápido como pudimos gritando auxilio por todas partes.

En el trayecto a mi casa encontramos a mi padre que venía de recolectar leña y le explicamos lo que pasó, inmediatamente fue a buscar a sus amigos para ir a esa casa a buscar a nuestro amigo.

Pasaron como 5 horas antes de que mi padre llegara a la casa y cuando entró por la puerta dijo unas palabras que me aterraron “esta criatura ha despertado de nuevo, cuando yo era pequeño esta criatura también apareció junto al rio matando a más de diez niños, por eso siempre te negaba el permiso de ir a ese lugar”.

Después de esa noche jamás volví a visitar ese lugar y hasta la fecha no ha habido más víctimas porque nadie se atreve a rondar por ese lugar.

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